La Cuaresma y la Semana Santa en La Antigua

Descubre los eventos de Semana Santa en el Calendario de La Antigua en la página 42 de esta edición de Qué Pasa.

La Antigua es mundialmente famosa por sus celebraciones religiosas católicas muy elaboradas durante los 40 días de Cuaresma, las cuales conducen a la culminación de la temporada con la Semana Santa, que conmemora la Pasión, la Crucifixión y la Resurrección de Jesucristo. Toda la ciudad participa en el evento, y decenas de miles de visitantes – tanto nacionales como extranjeros – visitan La Antigua para presenciar los acontecimientos tradicionales y dramáticos.

Aquí presentamos una guía básica de algunas de las vistas y los olores de estas celebraciones cautivantes.

En las velaciones (vigilias santas) se adornan las iglesias de La Antigua y las aldeas circundantes durante la Cuaresma. La hermandad de cada parroquia organiza la velación de su iglesia, mostrando su imagen procesional religiosa en frente o cerca del altar principal. Generalmente una escena bíblica o alegórica se crea utilizando la estatua procesional de Jesús, otras estatuas y accesorios adicionales. En los últimos años, muchas de las velaciones más elaboradas también han empleado bandas de sonido e iluminación sincronizada para añadir al espectáculo. Al pie de la escena se encuentra una alfombra, hecha a mano, de aserrín teñido en brillantes colores, bordeado por un huerto, que es un atractivo conjunto hecho de una hermosa combinación de flores, frutas, verduras, pan, velas, y el corozo, un gran cartucho de semillas, con un olor único que tradicionalmente es evocador de la Cuaresma.

Para saber cómo puedes participar en una procesión, ve la entrevista “Un Cucurucho por un Día” (en la edición de abril 2011) en nuestra página de internet: www.grupoquepasa.com.

Cada domingo de Cuaresma, y luego durante la Semana Santa, diferentes parroquias locales patrocinan las procesiones religiosas a través de las calles de La Antigua. Cada procesión sale de su iglesia y sigue una ruta previamente planificada antes de regresar a la misma iglesia varias horas después.

Las procesiones generalmente están encabezadas por hombres vestidos de centuriones romanos (en referencia a la crucifixión de Jesús a manos de los romanos). Luego vienen los portadores de incienso y del estandarte de la hermandad. Detrás de ellos sigue la atracción central de la procesión, el anda (una gran plataforma de madera) que lleva la imagen de Jesús en medio de profusa decoración. Muchas de estas estatuas fueron hechas durante el período colonial español y remontan a mediados del siglo XVII. El anda se lleva sobre los hombros de los cucuruchos, quienes visten en túnicas de color morado en las procesiones hasta las 3 PM del Viernes Santo, y luego color negro en las procesiones posteriores.

 

Las andas más grandes pesan hasta 7,000 libras (3,150 kilogramos).

Cada grupo de cucuruchos llevará el anda una distancia específica – conocida como un turno – y luego un nuevo grupo se hará cargo. Los miembros de cada turno están elegidos por la altura a los hombros para asegurar que el anda está nivelada y equilibrada. Esto es importante porque las andas más grandes pesan hasta 7,000 libras (3,150 kilogramos) y son cargadas por hasta 100 cucuruchos a la vez.

En el pasado, los cucuruchos participaban únicamente como una forma de penitencia. Hoy en día hay un cierto grado de estatus social involucrado, pero la motivación principal sigue siendo una muestra de la devoción por los cucuruchos.
A una cuadra detrás del anda principal, las mujeres tienen un anda de menor longitud con la imagen de la Virgen María. Estas mujeres portadoras son conocidas como dolorosas o cargadoras. También tienen turnos durante las varias horas de la procesión. Las mujeres usan faldas o vestidos negros y una mantilla, usualmente de encaje. Detrás del anda de la Virgen María vienen una banda de música fúnebre y otras dos andas muy pequeñas (cada una usualmente cargada por sólo 4 cucuruchos) con las esculturas de San Juan y María Magdalena.

Alfombras detalladas artística y bellamente hechas de aserrín o viruta teñida en colores brillantes, pino, flores como buganvilias, crisantemos, claveles y rosas, e incluso frutas y verduras se construyen durante las horas anteriores que adornarán el recorrido de las procesiones. La arena o el aserrín generalmente se utilizan para nivelar la calle empedrada, y después los elementos decorativos están cuidadosamente colocados encima. Las alfombras son hechas por los residentes a lo largo de la ruta de la procesión quienes invitan a sus amigos y familiares para que les ayuden en su construcción.

Cuando la procesión pasa por encima de una alfombra, queda destruida por los pies de los devotos cargadores, dejando nada más que escombros que recogen rápidamente los equipos de limpieza municipal que siguen la procesión. El hecho de que las horas de trabajo y el talento artístico necesarios para la realización de la alfombra desaparecen en cuestión de minutos es un recordatorio de que toda la belleza en el mundo es transitoria.

Fotos:
Guillermo Gedé
Raúl Illescas

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